lunes, 27 de julio de 2009


¿En qué consiste el arrepentimiento?, ¿cómo analizar la experiencia? La teología dice que es una forma de "pesar", esto es, de "dolor" moral. Es, se dice, "pesar por el pecado en sí mismo (que recordamos haber cometido: la memoria es esencial a la acción que describimos), en oposición al simple remordimiento, que no es más que temor de sus consecuencias". Tal vez se comience con el remordimiento y cuando éste se destila aparece el arrepentimiento, pero quién sabe, el mecanismo no está claro. Ni tampoco la experiencia misma. Porque si bien en el arrepentimiento hay pesar, también es cierto que hay en él cierta liberación. ¿De qué? De la infección que produce la culpa no confesa, oculta, puede ser. El arrepentimiento te permite situar la vergüenza y la culpa, y así dimensionarlas.
Porque lo que está ahí, sin nombre ni identidad, dentro de ti, se agiganta y te tiene en sus manos. Al nombrarlo lo pones a distancia, ya no te invade. Luego, claro, hay que pagar la culpa. "Qué has hecho", resuena, famosa e insustituible, la exclamación. Con este ver te adentras en la verdad y ahí está, esperándote, el arrepentimiento. Porque este es, ante todo, un encuentro, a veces violento, con la verdad de lo que has sido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario