sábado, 20 de junio de 2009

Cuando no alcanza el amor que ofrecés y peleás una causa perdida. El amor se transforma en herida, que no cierra, y que no deja ver. Y ceder en la apuesta es tan duro. Sin apuro y sin pausa empezás a perder. Gris, el cielo de tus ojos. Gris, del cielo dos despojos. Luz que enciende mi desvelo, en la noche sin consuelo. Tu boca tras un velo, en esta noche... Gris, autos en la neblina Gris, mi sombra que camina. Vas, cayendo en la tristeza más honda y más espesa. El techo de tu pieza en esta noche... gris. Qué iluso que fui. Y cómo olvidarte, hoy tengo tus penas y un tango tan gris. Hoy solo queda un recuerdo en mi corazón lerdo.

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