sábado, 20 de junio de 2009

El agua me salpica, el fuego es realidad. Me gustaba tanto tu voz. Dejando que suceda es más fácil así, el cuerpo bien sabe flotar. Distintas las miradas y tu contestacion muestra que inutil fue mi hablar. La mente está vacía, el cuerpo quiere girar y en la pupila aquel dolor. Voy a llevarte en mí y ahora sé muy bien que me llevarás hasta donde estés, a donde vayas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario