Hoy caí en mi propia trampa, probé mi propia medicina. Me acerqué demasiado al sol y mis alas se quemaron y caí. Hoy las cartas me tocaron buenas, pero no supe ganar la partida. Yo te hubiera entregado mi vida, pero mis alas se quemaron y caí. Todos están celebrando y yo me quedo pensando: apenas estoy aprendiendo a volar y ya mis alas se quemaron y caí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario